Diseñar un jardín va más allá de definir especies o resolver una plantación. El paisajismo invita a pensar el espacio exterior como una extensión de la casa, un lugar para estar, descansar y conectar con la naturaleza. Todo comienza observando el entorno —la luz, el clima y el suelo— y entendiendo sus condiciones antes de intervenirlo.
Estilos como el paisajismo mediterráneo nos recuerdan que la belleza está en lo natural y lo atemporal: vegetación generosa, materiales nobles como la piedra y la madera, sombras bien pensadas y rincones diseñados para disfrutar al aire libre.
En la costa de la V Región, el paisajismo cumple un rol mas específico pero igual de esencial: acompañar el paisaje sin competir con él. En zonas como Maitencillo, Zapallar o Cachagua, diseñar un jardín implica trabajar con el viento, la salinidad, la luz intensa y la vegetación nativa. Más que imponer, el paisajismo costero busca integrar: jardines que se funden con el entorno, que protegen del viento, filtran vistas y crean espacios de calma frente al mar. Patios resguardados, terrazas abiertas al paisaje y especies adaptadas al clima permiten habitar el exterior de manera natural y duradera.
Un pequeño paso a paso para empezar en casa
- Mira tu jardín con calma: observa dónde llega el sol, dónde hay sombra y cómo se usa hoy el espacio.
- Define para qué lo quieres: descanso, reuniones, juego o simplemente contemplación.
- Ordena antes de plantar: piensa recorridos, zonas y límites antes de sumar vegetación.
- Elige pocas ideas claras: un punto protagonista y una paleta simple funcionan mejor que el exceso.
- Apuesta por plantas adecuadas: especies que se adapten bien al clima y no exijan demasiado mantenimiento.
- Piensa en el tiempo: considera el crecimiento de las plantas, el mantenimiento y cómo usarás el jardín con el paso de los años.
El paisajismo no busca perfección, sino equilibrio. Crear un espacio exterior que se sienta natural, habitable y coherente con la forma en que vivimos. Un jardín bien pensado siempre se nota y así también se disfruta.
Una buena forma de empezar con tu proyecto es recorrer la zona, visitar viveros locales y observar qué especies se adaptan mejor al entorno. Asesorarse con un paisajista siempre es una excelente opción, aunque también es válido comenzar de a poco, probar y aprender en el proceso. En la costa, por ejemplo, es importante considerar la presencia de conejos, el crecimiento real de las plantas y cómo responden al clima y al viento.
El diseño también se construye a partir de materiales simples y accesibles: madera, piedra, conchuelas, maicillo o mulch permiten acompañar el paisaje en distintos rangos de presupuesto. Investigar, observar y dejarse inspirar —ya sea en terreno o a través de herramientas como Instagram o Pinterest— es parte del proceso. Diseñar un jardín no es una carrera, es una experiencia que se disfruta paso a paso.
Te dejo algunas ideas, recordar que la iluminación siempre forma parte importante del habitar, tanto en el interior como en el exterior.
Un layout siempre sirve para ordenar mejor las ideas. (Sectorizar)










